sábado, 20 de junio de 2015

Esos cambios tan (des)agradables

Lo reconozco. No me gustan los cambios, por muy positivos que sean. Lo sé, es algo raro que algo positivo para mí no me guste, pero soy así de raro. A veces siento que muchas cosas deberían ser como antes. Pienso que era mucho más feliz en anteriores momentos de mi vida que en éste. Antes todo era más sencillo, pues no me preocupaba por nada. Ahora todo eso no existe.

Y es que ya ha pasado un curso entero; en cuatro meses ya habré empezado el bachillerato, comenzará mi época de estrés fuerte sumado a un montón de discusiones por la presión de los estudios. Luego seguirá algo mucho peor, la Universidad, que será mucho mas agobiante y tendré mucha más presión que nunca. Y al acabar tendré que buscar un trabajo (si es que lo consigo) y estaré, con suerte, cincuenta años con él. Y mientras todo esto pasa vienen nuevas personas y otras dejan mi vida, jamás las volveré a ver. Los majos se irán y los gilipollas se quedarán. Eso sí, siempre estaré viviendo sólo conmigo mismo. Lo tengo jodido, pues hay muchas cosas que no me gustan de mí.

A lo mejor he exagerado en lo que he dicho sobre mi futuro, no os lo niego, pero tampoco niego que esto sea una base de lo que va a ocurrir. Pero para eso están los cambios ¿no? Vale, ahora estoy insinuando que los cambios son buenos cuando hace un párrafo antes estaba diciendo que no me gustaban. Ya he dicho que soy un poco raro, a veces pienso una cosa en caliente y hasta que no se enfría no lo miro de otra forma. Aunque sé perfectamente que al cabo de un rato volveré a pensar lo primero, y así sucesivamente. 

Reconozco que este curso sí que ha habido cambios agradables, aunque para conseguirlo haya tenido que pasar por situaciones desagradables que espero que se me olviden, aunque me temo que eso jamás ocurrirá. Pronto comenzaré un nuevo curso, un nuevo nivel, una nueva etapa de mi vida. Justo después de estos tres meses de descanso más que merecido, aprovechando las mejores compañías y momentos. Volveré a sufrir cambios que me gusten o no, aunque intentaré verlos de manera positiva. Quiero que me gusten los cambios.

miércoles, 3 de junio de 2015

Sí, esta mierda

No me gusta llorar. Odio llorar, pero he de hacerlo, porque luego exploto a la mínima y sé que será peor. Pero cuando quiero llorar, no puedo hacerlo; siempre acabo estallando por cualquier cosa. Irónico es que esté criticando el hacer eso cuando yo lo hago, pero es que no puedo evitarlo.

Siempre me ha pasado. Jamás he querido llorar en público, me veía muy ridículo, pero pienso que ahora estoy haciendo más el ridículo guardando todo lo que siento y expresarlo a la semana, al mes,...o incluso en varios años. No quiero, pero no puedo dejarlo. Es como una droga, pero mucho peor, creédme.

Pienso que ya da igual. ¡Qué coño!, ya me da igual todo. Me desahogaré cuando quiera, total, a nadie le importa. Siempre haciendo feliz a los demás, y nadie mueve un dedo por la mía. Si quiero decir algo por la calle lo diré. Si quiero llorar en casa lloraré. Y lo odio, pero ya qué más da. Y esta mierda es lo que más odio.




miércoles, 13 de mayo de 2015

¿Es un sueño?

No sé dónde estoy, ni recuerdo nada. Este lugar no me suena; no me es familiar. Tampoco veo el Sol con el que antes de cerrar los ojos me había encontrado. Ni el calor, ni la luz,...todo ha cambiado a mi alrededor.

Siento ráfagas de aire sobre mí, frías como el hielo; pero no veo su lugar de procedencia. Es como si saliera de todas partes, pero las ráfagas van a una misma dirección. No respiro, pero noto a mi corazón latir, y a mis pulmones hinchándose para coger un aire inexistente. Podría sonar todo algo terrorífico, pero el ambiente sólo me produce una tranquilidad inmensa.

No puedo andar, ni correr. Me mantengo de pie, mirando al horizonte oscuro, esperando que algo me invite a correr, pero en realidad esas ganas no las tengo. 

De repente, observo algo al fondo. A pesar de la oscuridad, se distingue su silueta. Es bastante raro, pues es como una persona, pero algo me dice que no tiene rasgos humanos. No es humano completamente, más bien, es como un medio espíritu, un ser sobrenatural, simplemente un extraño mirándome. 

Me hace una señal con la cabeza, e inmediatamente corre hacia el horizonte. Siento un fuerte impulso, y comienzo a correr yo también. Le sigo detrás, y parece que se aleja más. No, no pienso perderle. Sigo corriendo, notando cada vez que voy más rápido, pero no me canso. Es más, quiero seguir corriendo tras él. 

Quiero llamarlo, pero no puedo emitir ningún sonido. Se aleja cada vez más, y yo quiero correr más rápido, y cada vez mucho más. Jamás he llegado a correr tanto.

Poco a poco, mi alrededor se llena de luz. Una luz pálida y débil al principio, que poco a poco va haciéndose más grande y luminosa. Pero al igual que el viento, no tengo claro de dónde procede. Todo es como un sueño, pero parece tan real...

La figura se aleja más y más, y yo sigo corriendo. No importa hasta donde, ni el tiempo que tarde; sólo quiero seguir corriendo, mientras la luz a mi alrededor siga creciendo cada vez más, y todo se vuelva blanco a mi alrededor. 

Estoy cada vez más cerca. No me fijo en el resto, sólo en él. Estoy tan cerca, que pronto podré tocarle. Sigo tras él, y nuestros pies se van acercando más, hasta casi provocar que me tropiece con el desconocido. Y cuando le alcanzo, todo acabó.

domingo, 19 de abril de 2015

Reseñas: Juego de Tronos "Canción de Hielo y Fuego I" (George R.R. Martin)

Datos
Título: Juego de Tronos (Canción de Hielo y Fuego I)
Título original: A Game of Thrones (A Song of Ice and Fire I)
Autor: George R.R. Martin
Año: 1996
País: Estados Unidos
Género: Novela, fantasía medieval.
Páginas: 832
Puntuación: 8

Sinopsis
Tras el largo verano, el invierno se acerca a los Siete Reinos. Lord Eddard Stark, señor de Invernalia, deja a sus dominios para unirse a la corte del rey Robert Baratheon el Usurpador, hombre díscolo otrora guerrero audaz cuyas mayores aficiones son comer, beber y engendrar bastardos.

Eddard Stark desempeñará el cargo de Mano del Rey e intentará desentrañar una maraña de intrigas que pondrá en peligro su vida... y la de los suyos. En un mundo cuyas estaciones suran décadas y en el que retazos de una magia inmemorial y olvidada surgen en los rincones más sombríos y maravillosos, la traición y la lealtad, la compasión y la sed de venganza, el amor y el poder hacen del juego de tronos una poderosa trampa que atrapa en sus fauces a los personajes...y al lector.

Opinión
Soy un gran fan de la serie. Me vuelve totalmente loco el mundo de Poniente, sus personajes, intrigas,...no le hago pegas a nada. Claro que la conocida serie de televisión no es más que una adaptación de libros aún sin terminar. Y por supuesto, al conseguir ya la saga entera estas navidades, decidí empezar a leerla, aun sabiendo que este género no me atrae demasiado. Sólo debo decir que, después de leerme el primer libro, soy más fan de Poniente que nunca.

La trama se divide en capítulos relatados bajo el punto de vista de distintos personajes, aunque redactado en tercera persona. Esto hace que el autor pueda meterse de lleno en el ambiente que se describe y poder conocer mejor a los personajes, ya que a diferencia de la serie donde conocemos a Cersei desde el primer capítulo, aquí la conocemos por los personajes que van narrando la historia, y eso puede hacer que podamos tener una idea equivocada de algún personaje. Es un acierto para la lectura.

Eso sí, la lectura tiene sus malas partes. Como la trama se desarrolla en distintas zonas de este mundo, es fácil que algunas partes te resulten más aburridas que otras. Por ejemplo, a mí las escenas de Daenerys al otro lado del Mar Angosto o las que se desarrollaban en Desembarco del Rey me encantaban, puesto que se desarrollaban historias de intriga política y de más. Pero el Muro, para mí, era el lugar que menos me gustaba. Además, tampoco es que me caiga muy bien Jon Nieve, y por eso no es que me atraiga mucho esa parte.

Un punto positivo (o negativo según como se mire) es que el autor es muy descriptivo. A veces demasiado. No deja al lector dejar volar la imaginación al ver en su mente al personaje. El escritos describe a los personajes de una manera tan detallada que hace que sea difícil cambiar de camino. Puede ser bueno para alguien que le pueda costar imaginar al personaje, pero malo para alguien que quiere dejar volar su imaginación.

Las historias, la intriga política, la aventura en todo Poniente y Essos; todo construye una gran saga de fantasía perfecta para todo amante del género y la serie.

"Cuando se juega al Juego de Tronos, sólo se puede ganar o morir"

lunes, 6 de abril de 2015

Reseñas: La Colina de Watership (Richard Adams)

Datos
Título: La Colina de Watership
Título original: Watership Down
Autor: Richard Adams
Año: 1972
País: Reino Unido
Género: Novela, épica, alegórica fábula
Páginas: 448
Puntuación: 10

Sinopsis
Quinto es un conejo pequeño y miedoso, pero tiene un don que hace que pueda ver profecías. Un día tiene la visión de que su madriguera será destruida. Con ayuda de su hermano Avellano intentan convencer al jefe, pero éste no les hace caso. Es entonces cuando Avellano y Quinto reúnen a unos pocos conejos y huyen lejos de su madriguera, buscando un nuevo hogar.

Pero el viaje no será nada fácil, pues tendrán que salvarse de enemigos y depredadores como el gato o el perro, además de tener problemas con otras madrigueras de conejos que intentarán destruirlos. Pero a pesar de estos problemas, seguirán luchando para hallar ese lugar donde fundar su nuevo hogar y continuar con sus vidas en paz, inspirados por las historias del conejo El-Ahrairah, Príncipe de los Mil Enemigos.

Opinión
Si os digo que una historia de conejos que huyen de su madriguera puede llegar a emocionar, posiblemente me tomaréis por loco, pues, ¿a quién le puede interesar una historia protagonizada por conejos?, ¿a niños de tres años? Puede que sí, no os quito la razón, pero la historia que cuentan aquí no es para nada una simple historia de conejitos Disney felices de la vida.

A pesar del título, el argumento y la portada, el libro no se podría clasificar como infantil. Pocos libros pueden emocionar al lector como éste a pesar de quienes lo protagonizan: unos conejos salvajes que los puedes encontrar perfectamente yendo a la sierra. Detrás de esta portada, esconde un relato con un significado muy profundo sobre la vida, la dureza de ésta, la sociedad y en menor medida el ecologismo.

Cada personaje me dio un motivo para reflexionar sobre lo que leía, y aplicarlo a la vida real. Veía que cada conejo era en sí una persona que ya había visto en mi vida, pues poseía sus mismas emociones y características. A medida que lo iba leyendo, miraba a mi alrededor para darme cuenta de que, efectivamente, parecía que viviese en una madriguera junto con otros conejos y conejas. Todo el mundo tenía sus enemigos, y nos podíamos sentir como presas al tener que ocultarnos siempre del resto. Y es que, en cierta medida, todo el mundo tiene un pequeño conejo en nuestro interior.

La dureza del libro es otro punto que hay que tener en cuenta. Uno piensa que, a lo mejor, los conejos no pueden vivir peor que los humanos. Pero en el libro se muestran muchas escenas de conejos cruzando la línea fina que hay entre la vida y la muerte. Curiosamente encontraba mucho paralelismo con el ser humano, pues nosotros también muchas veces cruzamos esa línea, y cuando alguien la cruza intentamos asimilarlo; "Son cosas que pasan" es lo que decimos siempre para intentar tranquilizarnos y pensar que la próxima vez debemos tener más cuidado. A pesar de todo, sabemos que jamás estamos seguros de lo que nos rodea, y en cualquier momento el Conejo Negro puede venir a por nosotros.

Poco a poco nos damos cuenta de que el antagonista no es sólo un personaje. Ni siquiera podemos ver si los Mil Enemigos son en realidad los antagonistas; ni tan siquiera el ser humano que está presente muchas veces y los conejos le temen. Tampoco lo eran los conejos más buenos ni los más malos que había. El verdadero antagonista no es más que la vida misma. La vida tan dura que dificulta la existencia de todos los personajes. Muchos animales muestran que dañan a otros por el simple hecho de poder sobrevivir, pues la vida les da muchos obstáculos que deben saltar atacando a otros. Es básicamente su naturaleza misma, y si para avanzar debes matar al que se pone delante en tu camino, que así sea.

El mensaje político que da es muy simple: si el sistema no funciona, cámbialo. Las madrigueras de conejos que se muestran tienen distintas formas de vivir que, en mayor o menor medida, les sale beneficiosa. Pero claro, esas madrigueras se van cuestionando, pues uno cuando llega no puede entender ese estilo de vida que tienen. De repente te das cuenta de algo: todo el sistema se basa en una columna que, si en algún momento tiene una grieta, es fácil que caiga y se destruya. Me dí cuenta de que la sociedad actual tiene esa columna, y actualmente tiene una grieta que algunas personas ven, pero nadie quiere cambiar.

Cabe destacar algo. La novela tiene su versión cinematográfica. La película, de dibujos animados, es del año 1978 y a pesar de ser de animación, no es recomendada para niños al contener escenas algo sangrientas y la dureza que se muestra en ella. También tuvo su serie de animación a finales de los noventa, basada en la vida de los conejos en Watership. La serie, a diferencia de la película, si es recomendada para niños. El autor del libro, a su vez, publicó Cuentos de Watership que narra la nueva vida de los conejos en Watership.

Una lectura que nadie puede perderse, muy recomendada, que emocionará al lector y podrá hacer que le caiga alguna que otra lágrima. Y es que en verdad somos simples conejos en una gran madriguera.

domingo, 15 de marzo de 2015

Sólo quiero que acabe todo

Me levanté hace bastante tiempo, o eso creo. No sé si ha sido una hora, media, o incluso cinco minutos que se me hacían eternos. No lo sabía, y tampoco me importaba, pues lo que me quedaba de día iba a ser mucho más largo. Muchísimo más largo.

Me levanté con muy pocas ganas, pero no era por el sueño, pues no tenía. Al levantarme fui a la cocina para beber un vaso de agua, aunque no bebí demasiado. Estaba solo en la casa. Mis padres ya habían salido de casa, y no volverían hasta la tarde, o incluso la noche. Me dirigí al baño para comenzar a ducharme, y al desnudarme me miro al espejo.

Me observé pequeños golpes en la cadera y en el hombro. Eran pequeños, pero aún así me causaban mucha molestia aunque no me inmutaba ni nada, pues ya estaba acostumbrado. No me quería mirar demasiado tiempo, así que rápidamente me metí en la ducha. Abrí el grifo y dejé que las gotas de agua caliente cayesen sobre mi rostro. Era una sensación muy agradable. Si de mi dependiera, y el tiempo no lo impidiese, podría quedarme ahí todo el día, quizá todo el año, quizá toda la vida. Pero debía salir y continuar con el día, aunque mis ganas fueran mínimas.

Rápidamente me sequé y me peiné el pelo corto. No me peinaba demasiado, pues lo máximo fue levantarme el flequillo hacia arriba y arreglármelo un poco con las manos. Me veía en el espejo con ese peinado, y me gustaba. Quizá fuese un peinado de "maricones", pero me gustaba y no quería quitármelo.

La vestimenta que elegí era simple. Cogí el mismo vaquero que usé el día anterior de un color oscuro, una camiseta blanca y una sudadera con cremallera de un color rojo oscuro. A pesar de ser mu simple, era la sudadera que más me gustaba, y de las pocas que no acababan rotas o escupidas al volver del instituto.

Salí de casa, no sin antes haberme tomado una manzana para desayunar. De camino al instituto, intentaba ir por otros caminos. Quería momentos solitarios para mí y mis pensamientos, y lo último que quería era que los imbéciles de turnos viniesen y empezasen a molestarme. Y yo, como siempre, me callaría.

Al llegar al instituto, me siento a esperar en un banco hasta que nos dejen entrar en el edificio. No dirijo la mirada a nadie, y tampoco los demás quieren hacerlo, aunque hay unas excepciones de gente mirándome y riéndose. Soy invisible para algunos, pero sólo me quieren ver si es para reírse o hacer algún comentario gracioso; eso sí, yo nunca le veo la gracia, aunque mi opinión para ellos no importa mucho.

Cuando comienzan las clases, todo seguía igual. Atendía en clase, aunque no hablaba mucho. No me atrevía a responder a preguntas que si sabía y que el resto no sabía. Ahora bien, yo tenía que ser el tonto de la clase y no puedo responder a nada. Y si acertaba una pregunta o aprobaba un examen con nota, daban por hecho que le había hecho alguna "mamada" al profesor. Pero esas cosas eran lo mínimo que me podían decir. Siempre se pasaban.

Las clases de la mañana acabaron, y tocaba bajar al recreo. Mientras los demás hablaban con amigos, paseaban por las zonas o realizaban partidos con otras clases, yo me sentaba en un banco y empezaba a leer. Eran momentos de abandono del mundo actual y viajar con los libros a otros mundos o épocas, sumergirme en sus historias y desear pertenecer a ellas. Pero mi paz de ese momento no duraría mucho.

Tres chicos se pararon delante de mí y me tiraron el libro al suelo. Ellos comenzaron a reírse, y yo me limité simplemente a coger el libro y buscar la página donde iba leyendo, Quería que me dejaran en paz, pero ellos querían seguir el juego. Volvieron a tirarme el libro, y seguían riéndose:
-¿Por qué no me dejáis en paz?
Inmediatamente se pararon. El más alto se acercó a mí, con una mirada desafiante y burlona a la vez.
-A mí un gay no me va a decir lo que hacer, ¿te enteras? Si te tiro el libro es porque me sale de ahí.
-Claro, como no tu mente es corta tiras los libros por no saber leerlos.
Tal vez me pasase con ese comentario. Me arrepentiría más tarde, pero ya no me importaba nada.

Inmediatamente comenzó a gritarme. Y mientras me levantaba, dispuesto a alejarme, noto como uno de los tres me da en la pierna y me hace caer. Acto seguido otro me dio una patada cuando caía al suelo. Quería gritar, pues el dolor era insoportable. Noté otras dos patadas en la espalda, lo que hizo que unas lágrimas cayeran de mis ojos. Lo último que oí fue "maricón", e inmediatamente se fueron. Me incorporé y me senté en el suelo. Posé sobre mis rodillas mis cabezas, mientras comenzaba a llorar. No paré, ni quería parar. No entendía todo por lo que pasaba, por no ser como ellos, por no gustarme lo que a ellos. A diferencia de muchos, a mis dieciséis podía mostrarme como era, pero nadie quería que lo hiciera. Sufría todo esto por ser como era y mostrarlo al mundo. No era mi culpa, pero parecía que lo fuera, y me hacía sentir que así era.

Lo único que quería era ponerle punto y final a todo esto.


sábado, 28 de febrero de 2015

¡¡NO ES IGUAL QUE EL LIBRO!!

¿A quién no le ha pasado que, después de leer un libro, va a ver en cines la película basada en éste?, ¿y que justo después haya salido decepcionado/a porque no era igual que el libro?, ¿por qué será?

A todo el mundo lector le ha pasado. Siempre que van a echar a la gran (o pequeña) pantalla, nos entra la curiosidad de verla, pues pensamos que será igual que el libro...claro que luego nuestras expectativas se hunden, y nos llevamos una de las mayores decepciones del día. Pero entonces, ¿la culpa es nuestra o de la película?, pues si uno lo analiza bien, la culpa de estas decepciones suele ser nuestra (aunque hay diversas excepciones); me explicaré.

Cuando vamos a ver estas películas, pongamos el ejemplo de Los Juegos del Hambre, tenemos la mentalidad de ver a exactamente todos los personajes que salen en el libro, ver absolutamente todas las escenas y ver exactamente todo lo que pone en los capítulo. Pero claro, en esta película luego vemos que quitan personajes, cambia ambientaciones, momentos, se añaden y quitan escenas...¿todo para qué?, ¿no era una película basada en el libro?, ¿por qué lo hacen así? Claro que ahora yo pregunto, ¿cómo van a hacer una película de hora y media con un libro de quinientas páginas?

Pero ya no sólo debemos fijarnos en estas películas que sí está confirmado que están basadas en libros. Si miramos las películas Disney, vemos que hay muchas novelas adaptadas como es Hamlet (El rey León), Notre Dame de París (El Jorobado de Notre Dame), Tarzán, Frozen (La Reina de las Nieves) y miles de películas más, muchas basadas en cuentos. Si uno lee Notre Dame de Paris después de ver el Jorobado de Notre Dame, no se manifestará delante de la compañía de Disney y dará el espectáculo, ¿por qué? porque es una adaptación para niños y niñas, o si no decidme como le vas a contar a éstos la historia de Victor Hugo.

En estos casos se entienden que se haga una adaptación no tan fiel a la novela por la circunstancia de que son películas infantiles, puesto que la novela es muy adulta para ellos y no la entenderían. Pues esta norma es aplicable para todas las películas que se hacen. Uno no puede esperar una adaptación 100% fiel, puesto que por diversas circunstancias del libro es imposible llevarlo a la pantalla y mostrarlo, pues en una película las cosas se muestran tal y como son. En un libro el lector tiene cierta libertad para imaginar personajes, voces, como ve una escena,...pero en una película no.

Hay muchos más ejemplos que decir. La serie Juego de Tronos está basada en la saga de libros de George RR Martin "Canción de Hielo y Fuego". Y antes estaba pensada para ser una película, pero el autor ya advirtió que sería imposible hacerla, y que lo mejor sería una serie, y que cada serie se basase en un libro. La primera temporada se la considera la más fiel al libro correspondiente, porque a medida que avanzaba la serie se iban diferenciando más, hasta llegar a la futura 5º temporada, la cual han anunciado muchos que será la más diferenciada al libro correspondiente. Este hecho fue duramente criticado por muchos fans, pero en mi opinión los productores hacen bien, pues es una simple ADAPTACIÓN y debe mantener sólo la esencia.

Pocas personas se olvidan de que muchas de las mejores películas basadas en libros guardan muchísimas diferencias. Carrie (la versión de 1976) es considerada como una de las mejores películas de terror de todos los tiempos con uno de los mejores efectos especiales. Pues bien, la película guarda muchas diferencias con la novela, mas la esencia de la novela (la chica marginada con poderes que usa para vengarse) sigue presente. Y os recuerdo que la versión de 2013, a pesar de ser más fiel, no le llega a la suela de los zapatos a la película de Brian de Palma.

Otra película es Watership Down (Orejas Largas en España), basada en la novela de Richard Addams "La Colina de Watership". Esta obra maestra de la animación, poco conocida actualmente, es algo diferente del libro. Quitan escenas y tiempos para hacer el tiempo más rápido, además de saltarse las historias del "Príncipe de los mil enemigos", e incluso añaden escenas que no están en el libro para que se vea la dureza a la que se someten los conejos. Y aún así la película es considerada como una de las mejores adaptaciones a libros que se ha realizado.

Podría dar miles de ejemplos más, pero no quiero alargar esta columna. Básicamente he dicho todo esto para mostraros que cuando se hace una adaptación al cine de un libro, es una ADAPTACIÓN. Y las adaptaciones nunca son 100% idénticas. Si vamos a ver una película de este tipo, debemos tener la mentalidad de ver una película más, no una adaptación de nuestro libro.

Y sinceramente, si la película de un libro es igual 100%, ¿para qué verla si ya has leído el libro y sabes lo que pasa?